Como un exiliado camino por las callejuelas de la ciudad más antigua, la primera en nacer (la primera en morir). Mi alma va delante de mí, vacilante y ansiosa. ¿Qué la perturba? ¿Su abandono o su búsqueda de una nueva morada?. Allí estoy, sonámbula, huérfana y vencida; recordando lo que fui. Añoro la playa y las altas colinas y aquella barca azul que cerca de la costa está esperándome (siempre temí que no me esperase).