Ahora, al final de este tramo, siento que en realidad los únicos cambios importantes eran estos últimos, los internos, como si los de afuera dependieran de éstos o simplemente no existieran.
Sumido en un diálogo interno, casi ni me doy cuenta de que he empezado a recorrerlo.
Disfruto mansamente del paisaje ... y él, se diría, disfruta de mi paso, a juzgar por su decisión de volverse a cada instante más hermoso.
Disfruto mansamente del paisaje ... y él, se diría, disfruta de mi paso, a juzgar por su decisión de volverse a cada instante más hermoso.