mercredi 14 janvier 2009


Con esmero epistemológico, la profesora Félix, nos pone otro ejemplo que muestra los peligros a que se halla expuesto un alumno que se deja adormecer por la tradición y la rutina: "dos y dos son cuatro", afirma a cada paso. Pero, se pregunta la profesora Félix. ¿qué significa esa candorosa conjunción y y ese atropellado verbo son? Se trata de expresiones ambiguas que deben ser extirpadas. Y pone el ejemplo de 2 trozos de manteca que se echan en una sartén caliente, a las que en seguida se les agrega otras 2. "¿Serán en total 4 trozos?, pregunta con acerada ironía la profesora. Es cierto que no, lo sabe cualquier ama de casa. Pero a mi vez le pregunto a la profesora Félix por qué hay que llegar al concepto de 4 mediante trozos de manteca sobre sartén caliente y no con meras, corrientes y perdurables bolitas...... Cabe recordar aquí el apotegma de Rousseau: "Muchos se atienen a lo que los hombres deben saber, sin considerar lo que los discípulos están en condiciones de aprender".