El mar se había transformado en un oscuro monstruo. Pronto la oscuridad fue total y el rumor de las olas allá abajo adquirió sombría atracción: ¡Pensar que era tan fácil! Él decía que éramos seres llenos de fealdad e insignificancia; pero aunque yo sabía hasta qué punto era yo misma capaz de cosas innobles, me desolaba el pensamiento de que también él podía serlo.