mercredi 14 janvier 2009

Muchos colores refulgen en la existencia. Muchos rayos (cien por cada fugaz segundo) retumban sobre los labios de la tierra y los seres que la pueblan. Pero los múltiples y cambiantes colores, los rayos, y las interpretaciones del hombre preñado de pensamientos, crepitan dentro del cielo anterior. Dentro de la cúpula oscura, previa a las polifonías de colores; o dentro de la bóveda eléctrica. Anterior a los ásperos conciertos del rayo.