samedi 17 janvier 2009

Sí, pero ¿quién de nosotros no merece la ironía?. Todos, yo, en particular creo merecerla. Por otra parte, si me proponía la inclusión de mi persona en la novela, como un personaje más, habria sido deshonesto que no me tratara con objetividad despiadada con que un escritor debe tratar lo que merece ironía. Me considero un ser plagado de defectos y vicios.