lundi 2 février 2009

Tenía diez años y un gato
peludo, funámbulo y necio
que me esperaba en los alambres del patio 
a la vuelta del colegio.
Tenía un balcón con albahaca 
y un ejército de botones 
y un tren con vagones de lata 
roto entre dos estaciones.
Tenía un cielo azul y un jardín de adoquines 
y una historia a quemar temblándome en la piel. 
Crucé por la niñez imitando a mi hermano. 
Descerrajando el viento y apedreando al sol. 
Mi madre crió canas
pespunteando pijamas,
mi padre se hizo viejo 
sin verse en el espejo, 
y mi hermano se fue 
de casa, por primera vez. 
Y ¿con quién?, y ¿dónde fue mi niñez?