lundi 2 février 2009


Parece como si hubiese llovido. Está el piso mojado.
No puedo decir nada.
Estoy más allá de todo, estoy más allá de todos. No tengo interés en ello.
No espero que comprendan, no lo busco ni lo espero.
Empezó, otra vez, a llover. Llovizna. La música de la lluvia me baja, la música de la lluvia me sube.
Ya no me importa.
No entiendo cómo alguna vez pudieron importarme tantos detalles: las palabras, las miradas, las ideas, las espaldas, las narices, los momentos, los tiempos, los sentimientos, las emociones... simples, de los que pueden expresarse con libertad y caminar como caminan. Fijate, camino distinto. Fijate, camino al revés. ¿No querés verlo?, ¿no podés darte cuenta?: francamente no importa.