Margarita desayunó con nosotros, es toda una mujer, no se le cae nada, usa la servilleta, hasta la cuchara del aderezo y no la moja, rompe alguna que otra cosa, pero de vez en cuando, y con clase. Pareciera como si nunca hubiese sido lo que fue, hasta evita el tema, y lo hace con clase. Todo con clase. Nos cae muy mal Margarita. Estamos planeando eliminarla.