mardi 3 avril 2012


¿En qué hondonada esconderé mi alma para que no vea tu ausencia que como
un sol terrible, sin ocaso, brilla definitiva y despiadada?.
No nos vimos nunca, pero no importaba. Yo tuve un hermano que iba por los montes mientras yo dormía. Lo quise a mi modo, le tomé su voz libre como el agua, caminé de a ratos cerca de su sombra.
No nos vimos nunca, pero no importaba, mi hermano
despierto mientras yo dormía, mi hermano mostrándome detrás de la noche su estrella elegida.