Y también en mí se alza la ola. Se hincha, arquea el
lomo.
Una vez más tengo conciencia de un nuevo deseo, de algo que surge en el
fondo de mí, como el altivo caballo cuando el jinete pica espuelas y después lo
refrena con la brida. ¿Qué enemigo percibimos ahora avanzando hacia nosotros,
tú, sobre quién ahora cabalgo, mientras pisoteamos en este pavimento?.