Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día. Porque de
día y de noche se agravó sobre mí tu mano. Se volvió mi vigor en sequedades de
verano.Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia;
Con cánticos de liberación me rodearás.Yo estuve a punto de caer,
y poco me faltó para que resbalara.
Se me afligía el corazón y se me amargaba el ánimo.
¡Me porté contigo como una bestia!
¿A quién tengo en el cielo sino a ti?
Si estoy contigo, ya nada quiero.
"Me escuchaban ellos con expectación,
callaban
para oir mi consejo.
Después de hablar yo, no replicaban,
y sobre ellos
mi palabra caía gota a gota.
Me esperaban lo mismo que a la lluvia,
abrían su boca como a lluvia tardía.
Si yo les sonreía, no querían
creerlo,
y la luz de mi rostro no dejaban perderse.
Les indicaba el
camino y me ponía al frente,
me asentaba como un rey en medio de su tropa,
y por doquier les guiaba a mi gusto"
Olvidarás tu aflicción, como aguas que han pasado las recordarás. Tu vida será más radiante que el mediodía,
Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó
debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: "Basta ya, oh Jehová, quítame la vida"
¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera a Dios,
porque aún le he de alabar.
