Queda prohibido llorar sin aprender, levantarse un día sin saber qué hacer,
tener miedo a los recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los
problemas,
no luchar por lo que se quiere,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad los sueños.
Queda prohibido echar a alguien de menos
sin alegrarse,
olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de
abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su
presente.
Queda prohibido no buscar felicidad,
no vivir la vida con una actitud
positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin cada uno de nosotros este mundo no sería
igual.