mercredi 4 juillet 2012

Lleva enganchada en su cinturón una pipa que armó con un alambre y una bombilla de mate. Te lo podrías confundir con un científico, usa palabras técnicas de biología. Pedro es un estudioso de la física y para expresarse se agacha como si le estuviera susurrando algo al oído a un gnomo. Tiene la tranquilidad de un felino, pero lleva en la punta de su lengua a Schopenhauer. Hace varios años que vive en el Hospital de salud mental “José Tiburcio Borda” y aquí nos responde a las cinco preguntas impresentables que nos muestran su manera de ver el mundo.
¿Quién sos?
Soy un individuo, pertenezco a la especie humana. Si es por nombre o apellido yo sé quién soy. Individualizar en cierta medida tiene y no tiene sentido. Soy en cierta medida lo que sé… y sé bastante poco. Los últimos días sigo en el mismo estado legal en el que estaba antes. Acá hay carencia de acontecimientos. No existe la problemática cotidiana de la vida “extra muros”, eso lleva a vivir a una esfera de aislamiento en donde uno se oxida, pierde el contacto con la realidad social. Este lugar no es representativo del total de la sociedad. Quita entrenamiento a las prácticas sociales, aísla y rompe vínculos económicos. Genera problemas. Pero en fin, uno tiene que amoldarse.
¿Qué es la vida?
La vida no es para, la vida es “con”. El objetivo en la vida es a futuro. La vida es por algo pretérito. Somos el resultado “de” y no algo “para”. Muchos tienen miedo y el miedo es una sensación que proviene de una imaginación de lo que está por acontecer, es un avizoramiento adelantado de situaciones adversas. Eso a veces se cumple y otras veces no. Hay miedos utópicos, patológicos. Se tiene miedo a lo que no puede existir. En otros casos los miedos tienen una base más real. Es una elaboración mental sobre algo que puede acontecer a futuro.
¿Qué es la muerte?
La culminación de un programa de vida. Se nace “por” algo. Por voluntad de padres o por azar. Las plantas nacen porque hubo una polinización azarosa. ¿No es cierto? Y la muerte es cuando el ciclo de vida finaliza. Las constituyentes se vuelven a la tierra, que son los productos químicos que integran el organismo. La vida es un estado de integración. Desaparecido ese estado, aparece la muerte. ¿Cuánto pesa el alma? ¿21 gramos? Sí, son números lindos, pero no sé si verdaderos. La vida es una propiedad y no una materia. Por lo tanto no creo que tenga peso. Es decir que pesar el alma me parece novedoso, el criterio de verdad surge de la realidad.
¿Cuál es la verdad?
Lo que da la práctica y se puede comprobar dentro de ciertos ámbitos. Hay lugares y momentos en que no se puede practicar, hay que suponer. Una suposición la hacemos en función de la experiencia en analogía. Esa analogía puede no funcionar. Sólo hay deducciones. Se teoriza alrededor de eso, pero lo acontecido nos hace difícil arrimarnos a lo verdadero. La religión fue la primera forma de gobierno que tuvieron los hombres. La religión es una ambulancia social. Pasaron de ser los regidores del Estado a ser parte del Gobierno.
¿Qué es el amor?
Un vicio. Una adicción que puede ser sin sustancia. Así como hay algunos que toman drogas psicotrópicas, también hay gente que se hace adicta a otra persona. A la persona eso le provoca placer como a otro le puede provocar la cocaína. El producto de todo eso es una adicción porque genera a través del placer un vínculo hacia el objeto de enamoramiento. Si cambiamos el enamoramiento por el deseo de una sustancia determinada… Bueno, más o menos la cosa andaría por ahí ¿No? Yo me enamoré, pero también fumo. Sí, soy consciente de lo mal que hago.
Nota: Francisco Dalmasso