mercredi 4 juillet 2012

Sentía que no llegaba más. Agitada, saludé a algunos por el camino. 
Ustedes me llenan. Llenan mis días.
Desde la puerta y hasta el fondo: no me daban las piernas.
Siento, casi siempre, que el tiempo es insuficiente.
Me detengo un segundo, y pienso hoy -casualmente-
que yo soy dos personas, ¿cuál de
las dos te habló aquella noche?. Nada, me olvido, trato de olvidarlo, no
tiene mayor sentido en este momento.
Floto.
Apuro los pasos y finalmente llego, dejo todo en la calle. Nada de la calle debe entrar conmigo. Nada de la calle debe entrar conmigo.
Tantos me vaciaron. Ustedes me llenan. Ustedes saben llenar mi alma.